jueves, 18 de agosto de 2016

Palabras sueltas... o no *


 




*A interpretación libre. Murales del museo de la Abadía de San Benito, CABA. 2016


jueves, 30 de junio de 2016

Del amor y las certezas...

Partamos de la base que la vida no tiene certezas. Bueno sí, que todos vamos a crepar en algún momento, pero no me refería a eso.

A lo sumo se puede tener un mínimo de seguridad acerca de lo vivido, pero aún así es solo una visión parcial, ya que es la propia. Puede que (bah, seguramente ES) la gente que nos rodea en cada uno de esos momentos tenga una perspectiva un tanto distinta. Nada es tal cual lo recordamos, ni por asomo. Recuerdo (por ejemplo) reuniones familiares que me eran un embole absoluto y otros la estaban pasando genial (cosa que nunca entendí, por otra parte).

En cuanto al presente, se puede responder (y a duras penas) por las actitudes/acciones que se toman, pero no la reacción que desencadenen. Porqué es de esta manera?

Sí, Uno es uno... y el contexto. Larguemos al ego un rato. No todo es lo que queremos, como queremos, cuando queremos y etcéteraetcéteraetcétera. A bancársela y a otra cosa.

Y, si ya tenemos problemitas con el pasado y el ahora, qué nos queda para el futuro? "El futuro es ahora" reza una publicidad. Ponele.


A qué venía todo esto?

Al título del post. Muchas veces se habla de que no se sigue con tal o cual relación porque "no tiene futuro", "no tengo idea de lo que puede pasar", "es tirarse a la pileta" o, peor aún.. "al ABISMO" (wtf?).

Ahora, yo me pregunto... si -como ya vimos- no tenemos ni la más remota idea de nada o, a lo sumo, una mirada parcialísima... qué podemos esperar de algo tan volátil como un sentimiento?

Yo entiendo los miedos, incertidumbres y demases, pero a la postre nada es concreto, real y tangible para tener "la vaca atada" de movida. Puede fallar... y no está mal. Un sentimiento que hace tan bien como el amor, por supuesto que queremos que se mantenga tal cual o a lo sumo en alza, pero todo cambia. Muta. Se recicla. Varía, en definitiva. Ergo, hay que estar predispuesto a que la estantería se mueva de cuando en cuando y las cosas no vayan al tiempo que uno quiere (o que se venga todo abajo, también).

No podemos ponernos en intransigentes y que todo entre en nuestro mundo y perspectiva perfectos. Alguien escribió una vez sobre el príncipe azul que se iba destiñendo y tal. Bueno, no estoy de acuerdo con la idea de punta a punta pero en algo tenía razón (para variar): Nos guste o no, pocas cosas son como las imaginamos de cabo a rabo.

La vida es incertidumbre, y mucho más el amor.



"Puede que las redes traigan
cuellos rotos, negras plumas de cormorán,
que tiemblen los semáforos,
las radios callen y se derrumbe la ciudad.
Puede que te saque de mis brazos
tu marido o el despertador,
que te interrumpa el desayuno
el vuelo de un B-52.

Puede que todo siga igual.
También puede que no sea así
y encuentres el mercurio
de mi voz empapando tu contestador,
y florezcan los olivos en el valle de Hebrón.
Puede que te queme el hielo,
o la luz del televisor.

Puede que te cite el parlamento
y decrete el blanco y negro,
que sonrían ángeles heridos
en la sección de sucesos,
que alimentándose de humo
se quiebre cual cristal esa mujer.
Que trepe una serpiente
por sus piernas infinitas. Puede ser.

Puede que todo siga igual.
También puede que no sea así.
Quizás banderas blancas
tu habitación alumbren
y mi amor esté cerca
y los dioses duden.
Y este sea un buen principio,
principio de incertidumbre.
Puede que te salves. Puede
que amanezcas conmigo
y las espadas se entierren.

Puede que todo siga igual.
También puede que no sea así
y encuentres el mercurio
de mi voz empapando tu contestador,
y florezcan los olivos en el valle de Hebrón.
Puede que te queme el hielo,
o la luz del televisor.
Una posibilidad existe
de que amanezcas conmigo
y los cañones se oxiden."

martes, 28 de junio de 2016

Mi vida yo XXXVIII (o no dejar colgado)

No sé, pero creo que hasta a la planta más perdida en medio del desierto la riegan de vez en cuando, aunque sea mediante la lluvia.

viernes, 17 de junio de 2016

No soy antisocial... (Mi vida yo XXXVII)

... o sí? Estaré camino a serlo?

Va pasando el tiempo y, ciertamente, cada vez uno (yo, por caso) se va metiendo más en su propio cascarón. En ocasiones porque se tiene ideas muy firmes en determinados temas, en otras porque necesita tiempo consigo mismo...

y en otras porque, lisa y llanamente, el interlocutor es un idiota y ni vale la pena gastar pólvora en chimangos, como dice el refrán popular.

Por supuesto, no es que no dé oportunidades a que me muestre -no soy necio- aunque sea superficialmente su razonamiento y que no es un "not'escuchoysigoenmistrece" (sic) en un loop interminable.

Ciertamente me encanta estar rodeado de gente y tener charlas larguísimas aún con diferencias de opinión -ustedes han leído varios post en que me refiero a ellas- , pero la verdad estoy cansado. Muy. Prefiero rodearme de mis libros, música e irme a pastorear de tanto en tanto a plazas, parques, playas, hacer Dao Inn o simplemente recorrer las calles porteñas que me reciben desde hace poco más de diez años (antes lo hacía en La Plata y antes de eso en Bahía Blanca, mi ciudad adoptiva).

Quizás me falte un movimiento en mi vida, de esos interesantes. En este momento carezco de razones (de las buenas -o lo que sea que signifique que eso signifique-, claramente), y no está precisamente copado.

Y, mientras tanto,


Ser o parecer? Esa es la cuestión.

lunes, 30 de mayo de 2016

Momentos... (Mi vida yo XXXVI )


lunes, 16 de mayo de 2016

Pasos... (Mi vida yo XXXV)

Bueno, ya han pasado un par de meses desde aquello, y para ser sincero no hubo demasiadas novedades en cuanto a trabajo como admin se refiere. Por lo pronto, ya hice todas las actualizaciones de CV en las diferentes páginas laborales, el word que se manda, la cartita de presentación y las inscripciones correspondientes en docencia para CABA. Sí, estoy inscripto desde 2013. No sé si para dar clases estrictamente (algo que hago en forma particular hace rato pero no es lo mismo delante de 30 juntaderos de hormonas adolescentes), sino para preceptor y demases. Me tiran los papeles, quévachaché (sic). Encima recién ahora (2016) se habilitaría el listado... 2013. Más de 3 años después de mi primera inscripción. Digan que no dependo exclusivamente de eso, que si no...

Por otro lado, ando canturreando bastante. Resulta que este año (14 de marzo, mi cumpleaños) entré a una compañía de ópera "Clásica del Sur", presentando ahora "Carmen" de G. Bizet. El director es un tipo particular, con un humor que me es difícil ya que tiende a abusarse del sarcasmo y en determinadas ocasiones... me saca, lisa y llanamente. No me gusta que me boludeen, ni siquiera con intenciones de "aflojarme". Llevo 19 años cantando y tengo alguito de experiencia en esto, mas allá de mis virtudes y defectos. De todas maneras, es un tipo muy capaz y creo que aprenderé mucho, tanto por su forma de trabajo como por los colegas que trabajan ahí, son buena gente y siempre dispuesta a dar una mano, explicar y demás. Entienden que todos son/somos parte de un engranaje, y si cada uno tira para su lado vamos mal. Por supuesto, no hay plata ahí.

Sé que no queda otra que la paciencia, para todo, eh. Pero bueno, mientras tanto





martes, 15 de marzo de 2016

Ponele que no es año nuevo, pero algo de eso hay. (Mi vida yo XXXIV)

Este 2016 no empezó con todas las luces prendidas, sí algunas intermitentes y otras pero cambiar. Por supuesto, no me refiero en general sino sobre mi persona. Moi. Yo.

Si bien Febrero amagó con una entrevista en que iba todo bien pero puf (una vez más) y un concurso que no pudo ser porque enfermé, no viene todo taaaan mal.

Por?

Resulta que ese mes de Febrero, aparte de lo que conté, lo estuve dedicando a full para terminar el trabajo de investigación con el que me recibía... además, era mi última chance porque se vencía la materia (Metodología de la Investigación Económica y Social) y, francamente, ganas de volver a cursarla no tenía. Nótese que ese trabajito me llevó casi dos años de rompedero de cabeza, quizás no tanto para volcar material (de hecho es bastante corto) sino para informarme y no mandar fruta al momento de defenderlo.

Bueno, resulta que el jueves pasado me presenté ante el profe, me dijo que por excepción me recibía el trabajo, le hizo un montón de correcciones de formato y que si lo llegaba a presentar al día siguiente (la fecha de exámen), por ahí me autorizaba a rendir.

Por supuesto me presenté con todas las modificaciones que pidió... y rendí. Y me hizo sufrir mientras le defendí a capa y espada cada punto y coma que escribí. Y tuve que corregirle ahí mismo en una compu la conclusión (sí...). Y lo miró. Y me miró. Y lo miré. Y nos miramos. Y me dijo:

-Gabriel. Está bien.

Ceja levantada de mi parte.

-Te apruebo el trabajo con 8 (ocho), no tanto por el trabajo en sí sino porque sabés perfectamente de lo que hablaste, no era un copy/paste. Se nota que estuviste investigando.

Mi sonrisa era de nuca a nuca, porque de oreja a oreja queda chico.



Me firmó la libreta, pasó la nota al acta volante, fuí a Rectoría y pude llenar la planilla para pedir el Título de Técnico Superior en Administración de Empresas (sí, y además soy cantante, como ya saben).

Así que mañana miércoles le llevo todo impreso, anilladito junto al proyecto y volver a retirar mi libreta (la usaron para revisar el Libro Matriz donde están volcadas todas las notas de todo el mundo) y el certificado de Título en Trámite.

Costó uno y 3/4 del otro, pero se llegó al final. Y, la verdad, no hubiera estudiado esta carrera de no ser por una persona que sabe convencer demasiado bien y confía/confió (excesivamente? who knows) en mi persona -o por lo menos eso me hizo creer (?) -.





Pueden seguir con sus vidas.
Pd: A todo eso, súmenle que cumplí 36 marzos ayer, lunes 14. Lo menos importante, claramente.

martes, 1 de marzo de 2016

Amor por accidente*


"Haz que no parezca Amor.

Que es lo que se lleva ahora.

Duelen tantas tripas en nombre de la libertad.

Tú dices libre y yo digo cobarde.

Cobarde todo aquel que no es capaz de comprometerse con el instante.

Cobarde todo aquel que no esté presente cuando el otro está desnudo y vulnerable.

Cobarde todo aquel que puso un límite desde el principio.

- Yo es que no quiero nada serio.

Como si no fuera lo suficientemente serio estar dentro físicamente de otro ser humano.

- Yo es que no creo en las etiquetas.

Como si ponerle nombre a las cosas fuera algo malo.

- Yo es que busco pasar el rato.


Como si la vida fuera para siempre.

Hay algo tan neurótico en nuestra manera actual de relacionarnos.

Tan irrespetuoso con la vida.

Tan impaciente.

Y queremos más: más picante, más gorda, más grandes, más altos, más guapas, más fuertes, más delgadas.

Nos aburrimos porque no nos soportamos a nosotros mismos.

Porque no queremos que nadie nos conozca.

Porque es más sencillo empezar de nuevo cada dos años vendiendo nuestra mejor cara.

Porque es mucho más sencillo follar que limpiar lo follado.

Porque tenemos miedo a que en el fondo seamos un auténtico fraude.

A que cuando el otro arañe un poco vea que no hay nada.


Nada serio.


Y aquí seguimos rascando, cambiando cromos repetidos, poniéndonos ropa interior cara para que se limpien los pies al entrar.

Haciendo del Amor una servidumbre de paso.

¿No sientes a veces que tú vales más que todo eso que haces?

Que tú eres un maravilloso milagro.

Con tus ojos que todavía pueden ver.

Con tu pies moviéndose para llevarte al lugar que quieras.

Con tu boca capaz de dar las gracias.

Con tu piel ocupando una plaza en el mundo.

¿No sientes que tú te mereces más que lo poco que te hacen?

Dos besos mal pegados.

Tres minutos entre las piernas.

Cinco embestidas.

Y un whatsapp: No me agobies.

Lo más triste es que esta sociedad ha conseguido invertir los papeles.

Ahora si dices que sientes algo, estás loco.

Es muy pronto.

Muy arriesgado.

Poco inteligente.

Dime tú, cómo lo haces para no sentir algo cuando lo haces.

¿Cómo se finge la vida?

Cómo se hace para que nunca parezca Amor.

Y que simplemente

 parezca un accidente."
*Atribuído a Roy Galán.

miércoles, 24 de febrero de 2016

Todo lo demás, también...



(...) puedo resumir un poco

porque todo lo que toco se rompe.



Te presté un corazón loco

que se dobla con el viento y se rompe...

-Bariloche, enero 2016-

y todo lo demás también."

martes, 24 de noviembre de 2015

Y llegan los trenes, descargan cosas para irse más ligeritos...

... y se van.

Hace unos 10 años, a mi abuelo lo operaron a corazón abierto de la aorta abdominal que lo tenía a mal traer... y siguió lo más campante sus 82 abriles.
Hace tres, luego de una larga enfermedad (parkinson rígido) se fué mi abuela, compañera de toda la vida. El primer año fué un calvario para él, quien siempre en su actitud de ir hacia adelante -digno hijo de italianos- nos mostraba su sonrisa pero cada tanto, cuando no lo veíamos, moqueaba feo.
Más o menos desde ese momento empezó un lento declive que duró, justamente, tres años. Le empezaron a hacer mella esas enfermedades que, cuando uno es más joven tanta pelota no le da, pero una caída por allí, una neumonía por allá, insomnios recurrentes y por tanto poco descanso para ese corazón que funcionaba a un 25% desde hacía tanto tiempo.

Y sí, el domingo 15 de noviembre fué internado, desde el lunes quedó inconsciente y el miércoles a la noche tarde decidió descansar... eternamente.

Trabajador infatigable, familiero, artista... sí, músico desde los 9 años con un instrumento tan generoso como difícil que siguió tocando por 83 hasta poco tiempo antes de irse: el bandoneón. Formador de orquestas, docente, integrante de grupos de altísimo nivel técnico-musical, receptor de los más diversos galardones a nivel artístico y social tanto en su ciudad de origen -Punta Alta-, como en la región, Buenos Aires y el exterior. Desconocido para el gran público por su perfil bajísimo -casi subterráneo-, pero respetado al extremo por colegas como Piazzolla, Leopoldo Federico, Mariano Mores, Horacio Ferrer, la cantante Nora Roca y siguen las firmas interminablemente.

Cuando me preguntan si estoy triste por su partida, les digo que la verdad que no. El tipo dejó un legado ENORME a nivel musical y moral, llegando a ser reconocido con el Premio Domingo Faustino Sarmiento otorgado por el Senado de la Nación hace pocos años, además de homenajes brindados por SADAIC y demás organismos tanto públicos como privados.

De todas maneras, me parece oportuno recordarlo a él en su ambiente natural... un escenario con su amado instrumento. No como solista, ya que tanto no le gustaba, sino como parte de una orquesta. SU orquesta. Con ustedes, Antonio Volpe.