lunes, 2 de diciembre de 2013

"Empecinado con su sueño a cuestas...

 
... por ver que en casa la ilusión se ignora,
Se fue a la Francia a continuar la gesta,
volvió a lo grande para ser Piazzolla.

Recién entonces pudo a la tempesta,
él que enfrentó la multitud a solas,
Recién su gente le entendió la orquesta,
recién de lejos vino a ser Piazzolla.

Nadie es profeta aquí, parece cuento,
no fue Cortez, ni Jairo... ni Piazzolla.
Hay que irse lejos, si tenés talento,
Y al regresar... capaz que te dan bola.

Venga cualquiera, pase la factura,
que la cultura paga lo que sea,
no tiene oídos para escuchar de adentro,
tiene ojos largos de mirar afuera.

Y asi las cosas, Y si no hay remiendo,
Este país de ranas y de piolas
Inexorablemente morirá en silencio
Cuando se vaya... el último... Piazzolla. "
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Y así es. Iba a decir que eso es parte de la idiosincracia argentina, pero no. Es general. Desde lo más pueril e insignificante hasta en lo realmente importante en nuestra vida, para nosotros o los demás. Lo de al lado... hay algo al lado?

PERO...

Sí, hay un pero. Ese renacer, de todo y ante todo. El caer y volver a levantarse, desde el no darse por vencido, en el amor en los ojos de un ser querido, la flor en el desierto... las mínimas expresiones de la vida cotidiana. Eso que nos da fuerza aunque estemos exaustos para ese "un esfuerzo más" en el que dejamos todo y no quede nada más... y nada menos, que ese Fénix en que todos nos convertimos en algún momento de nuestras vidas.
Como puse en un comentario en el post anterior, este año en lo personal ha sido muy duro en muchos aspectos, y (me parece) que ha llegado el momento de dar batalla, de levantarme aunque no crea en mis fuerzas. Aunque (como dice Pato en su blog "Por mis caminos") el cuerpo duela. No sé si lo lograré, pero por lo menos hacer el intento una vez más...
de renacer.


Nota: lamentablemente en este video no está el primer verso de ese poema maravilloso de Juanca Tavera, pero creo que se entiende la idea, además de estar complementado espectacularmente por esta versión de "Preludio para el año 3001" de Astor-Ferrer en el dúo Nora Roca - Víctor Volpe, recientemente presentado en Radio Nacional y varios Bares Notables de C.A.B.A.

6 comentarios:

Reina dijo...

Nadie es profeta en su tierra..... Muchas veces el cuerpo duele... y duele el alma... y duele mucho... pero cuando podemos hacer lo que nos gusta nos olvidamos del dolor, al menos por un rato y sacamos fuerzas de donde no creíamos tener y seguimos... y hacemos lo que sea por concretar un sueño...
(Tengo un nuevo proyecto en la gatera... aún no sé si lo pueda cumplir... pero sueños no me faltan...) ;)
Gracias
Reina

Gabrielli dijo...

Así es. La tierra puede ser directamente el entorno, no hace falta irse a lo grande. Lamentablemente ese descreimiento hacia el resto, quizás empujados por los avatares de la vida, nos ciega a todo, lo bueno, lo malo, lo feo, etc.

Me alegro mucho que tengas nuevos proyectos. Ojalá dejen de serlo próximamente para convertirse en realidades. Beso!

Pato dijo...

Si que lo vas a lograr, ya lo estás haciendo, al escribirlo, al pensarlo, al decirlo, vas cambiando el aire, le vas poniendo empuje, ya estas flotando. A tu manera, aunque duela, aunque cueste, aunque no te crean, no importa, dale para adelante, nunca para atrás ni para tomar envión!!
A levantarse, vamos!

Hermoso poema, no lo habia escuchado antes, besos!

ah y gracias por la cita ;)

Gabrielli dijo...

No tenés nada que agradecer. Cuando escribiste ese post la verde lo sentí directo para mí, no voy a negarlo.

Ayyy... el ir hacia atrás... me pasa demasiado seguido en mi vida, lo mismo que el estancarme. Y cuando quiero avanzar hacia algo más profundo u otra cosa, siempre hay algo que hace dar la vuelta. De todas maneras, ya lo decía Akira Kurosawa: "Frágil es el futuro de todo si se olvida el pasado" , entonces cada tanto una hojeada no viene mal... el tema es quedarse en esa hoja. No sé, uno como escritor (o pseudo) tiene esa tendencia a revisar y tachar y volver a escribir y así, la inconformidad como forma de arte. Me gusta eso de adornar, mirar, reflexionar y así. De hecho, si no lo hubiera hecho, no estaría dando este paso.

Un beso grande, Pato!

Avellaneda dijo...

Creo que si te digo que me leí cuatro o cinco entradas de un tirón, es poco. Tenés una manera de escribir que engancha, realmente.

¿Será porque esto de ser Fenix y seguir, seguir, seguir, nos pasa y nos reclama a todos?

Yo guardo el balance hasta el 31, como todos los años, pero si algo me dejó este año, así, de movida, fue la obligación de salir adelante. A cada golpe atrás, pegadito, derecho, venía la enseñanza. La validación, un poquito más de fuerza por haber seguido, firme.

Espero que este nuevo año que se acerca te traiga en aluvión las pilas que necesitás. La fuera para renacer, habiendo aprendido, pero también, habiéndote fortalecido.

¡Me quedo por aquí!

Gabrielli dijo...

Avellaneda...

Me siento sumamente halagado por tus palabras, no me lo esperaba para nada. En mis escritos trato de ser franco -como en la vida-, aunque no puedo evitar de vez en cuando ponerme medio sensiblero, y me sale la "filosofía barata" -al decir de Charly-.
Este blog es lo que me sale, las sensaciones que tengo en un determinado momento. Poemas (propios y ajenos), música, algún que otro relato, experiencias diarias (las buenas y las no tanto), sueños, pesadillas, amores -NUNCA desengañoso, peor aún, arrepentimientos en ese sentido-... mi vida, bah, especialmente la de estos útimos 4 años, bastante movidos por cierto.

Mi año esta vez termina (y empieza) el 27 -por razones que oportunamente contaré-, y eso hace que empiece con los balances desde temprano.

Muchas pilas también para vos, que por lo que leí en tu blog también te vienen bien.

Sos bien recibida!